INHIBIDORES DE LAS
FOSFODIESTERASAS.
José Mª. Olaguibel Rivera
INTRODUCCIóN
La teofilina, un inhibidor no selectivo de las fosfodiesterasas de nucleóticos cíclicos (PDE), fue uno de los fármacos más utilizados en el tratamiento del asma bronquial. Las causas más importantes de la drástica disminución en su prescripción son tener una potencia broncodilatadora inferior a la de los b-adrenérgicos inhalados, presentar un margen terapéutico estrecho asociado a efectos secundarios importantes y por último, no haber sido catalogado como fármaco antinflamatorio. No obstante, ha aparecido un renovado interés en la farmacología y efectos clínicos de esta clase de fármacos, basado fundamentalmente por una parte en el incremento de nuestros conocimientos sobre las distintas isoenzimas de la PDE y el desarrollo de inhibidores selectivos de estas isoenzimas, y por otra en la demostración de la existencia de un amplio abanico de efectos clínicos de la teofilina más allá del mero efecto broncodilatador1, 2. En concreto, la teofilina tiene un efecto regulador a la baja de diversas funciones de células inflamatorias y del sistema inmune, en diversos modelos animales y es también capaz de modular la liberación de mediadores pro-inflamatorios3, y citoquinas como el TNF-a, la interleukina (IL) 1-B4 y reducir la producción de IL-2 por linfocitos T y la proliferación de linfocitos T dependiente de IL-25. Diversos estudios en pacientes asmáticos han demostrado que la teofilina reduce la reactividad bronquial frente a agentes directos como la metacolina, histamina6 o el dióxido de sulfuro7. Es capaz de inhibir la respuesta frente a agentes indirectos como soluciones hipotónicas8, y adenosina9, 10. Por último, la teofilina puede inhibir completamente el broncoespasmo inducido por el ejercicio a concentraciones plasmáticas inferiores a 15 mg/L11. Este efecto se mantiene en tratamientos prolongados8, 12.
Por otra parte, el pretratamiento con teofilina es capaz de modificar la respuesta bronquial frente a alergenos domésticos como ácaros13, 14, o frente a agentes ocupacionales como los isocianatos15, 16. En ambos casos es capaz de atenuar no solamente la respuesta inmediata, sino también, la respuesta de broncoconstricción tardía. Más aún, es capaz también de atenuar el incremento de la reactividad bronquial frente a metacolina 13, y el infiltrado eosinófilo de la mucosa bronquial asociados a estas respuestas tardías14, 16. También se ha descrito que la retirada de la teofilina en pacientes con asma grave, en tratamiento con corticoides, va seguida de un incremento en el número de linfocitos T en la vía aérea17. El tratamiento con este fármaco disminuye la actividad quimiotáctica natural para eosinófilos del esputo de pacientes asmáticos18 y los niveles de eosinófilos, en muestras de esputo inducido19.
Todos estos datos, en conjunto, apoyan un posible efecto antinflamatorio. Además, esta actividad antinflamatoria aparece a niveles plasmáticos bajos (< 10mg/L), de forma que los efectos adversos del fármaco estarían minimizados. En un estudio reciente, Barnes y colaboradores20 han demostrado que el tratamiento con dosis bajas de teofilina es capaz de reducir el infiltrado inflamatorio eosinofílico de la vía aérea de pacientes asmáticos, mediante el análisis citológico de muestras de esputo inducido y de biopsias bronquiales, sin observarse cambios en el funcionalismo pulmonar. Sin embargo, los niveles de óxido nítrico exhalado no se modificaron, una prueba más de la falta de paralelismo entre distintas técnicas de cuantificación de la respuesta inflamatoria bronquial.
Sutherland y Rall describieron en 195821, la presencia de una actividad hidrolítica de
nucleótidos cíclicos, en una gran variedad de tejidos. Esta actividad
enzimática es capaz de terminar las acciones biológicas del c-AMP y del c-GMP,
muy bien conocidos como los denominados segundos mensajeros, envueltos en la
regulación de incontables procesos biológicos. Actualmente sabemos que una
amplia y diversa familia de enzimas denominadas PDE, es responsable de la
actividad hidrolítica de nucleótidos cíclicos descrita por estos autores. Se
han descrito hasta la actualidad nueve subfamilias de isoenzimas22. Todas poseen tres dominios funcionales y
presentan una homología estructural importante del núcleo central catalítico.
Sin embargo, tienen características de regulación y especificidades de
substrato muy distintas. Las familias principales son designadas numéricamente
y cada una de ellas tiene varios subtipos (tabla I). Las familias PDE4 y PDE7
son altamente selectivas para el c-AMP. La familia PDE3 aunque puede hidrolizar
ambos nucleótidos, funcionalmente se decanta por el c-AMP. El sustrato
preferido de PDE5 y PDE6 es el c-GMP, mientras que las familias PDE1 PDE2 hidrolizan de igual manera ambos nucleótidos.
TABLA I.
Características de las Fosfodiesterasas.
Familia
|
Isoenzima |
Subtipos |
Inhibidores selectivos |
|
1 |
Estimulada Ca2/CaM |
Tres |
Fenotiacinas Vipocetina |
|
2 |
Estimulada c-GMP |
Uno |
Eritroadenina |
|
3 |
Inhibida c-GMP |
Dos |
Milrinona Cilostazol Zardaverina |
|
4 |
Específicac-AMP |
Cuatro |
Rolipram Zardaverina CDP840 SB 207499 (Ariflo) Roflumilast |
|
5 |
Específica c-GMP |
Uno |
Dipiridamol Zaprinast |
|
6 |
Fotoreceptor |
Cuatro |
Dipiridamol Zaprinast |
|
7 |
Específica y alta afinidad
c-AMP |
Uno |
|
Una gran cantidad de estudios han demostrado que ambos
nucleótidos cíclicos c-AMP y c-GMP inducen la relajación del músculo liso bronquial,
mediante la vía clásica de las protein-kinasas23. Además de su efecto broncodilatador, el
c-AMP es un potente neuromodulador, regulando al alza el sistema inhibidor de
trasnmisión no adrenérgico no colinérgico (NANC). Puede también modular la
hipertrofia e hiperplasia del músculo liso bronquial, una de las
características más sobresalientes de la patología del asma bronquial. Por
último, es capaz de inhibir la actividad proinflamatoria de múltiples células
del sistema inmune, íntimamente ligadas a la patogenia del asma bronquial, como
son los mastocitos, eosinófilos, neutrófilos, monocitos o linfocitos24-28. La familia de fosfodiesterasas responsable
de la metabolización del c-AMP en todas estas células inflamatorias e
inmunocompetentes es fundamentalmente la PDE4 y en menor medida la PDE3 y PDE7,
esta última presente solamente en los linfocitos T28-31.
REGULACIóN DE LA ACTIVIDAD DE
LAS PDE. MECANISMOS E IMPLICACIONES TERAPéUTICAS.
Desde principios de los 70 era conocido que el
tratamiento de diversas células o tejidos con agentes capaces de incrementar el
contenido de c-AMP estimulaba un incremento de la actividad de las PDE. Existen
dos tipos generales de regulación22, 32. El primero denominado regulación a corto
plazo entraña la activación de las vías de segundos mensajeros y la
consiguiente modulación alostérica de la actividad enzimática. Este tipo de
modulación es efímero y cambiante de momento a momento. Por el contrario, el
segundo mecanismo denominado regulación a largo plazo, desarrolla su actividad
en un marco de tiempo prolongado y su reversibilidad es muy lenta una vez que
es eliminado el agente activador de la adenilato cilasa. Los mecanismos moleculares
de la regulación a largo plazo se fundamentan en un incremento de la síntesis
del enzima inducido por la activación de un gen promotor de tipo intron. Los
subtipos específicos de PDE4 que se regulan al alza aumentando su expresión
varían en los distintos tipos celulares.
Estas alteraciones en la expresión de la actividad de
PDE4 podrían influir tanto el tratamiento como en la fisiopatología del asma.
El uso regular de b-adrenérgicos podría
teóricamente regular al alza la actividad de la PDE4 en diversos tipos
celulares de la vía aérea. Este aumento de actividad podría reducir la
respuesta de estas células a activadores endógenos de la adenilciclasa
promoviendo un marco incontrolado de broncoconstricción y actividad
proinflamatoria.. Este tipo de mecanismos han sido señalados responsables de
diversos fenómenos como son el incremento de la respuesta bronquial al alergeno
o la tolerancia del efecto de protección también frente al alergeno, observados
tras el tratamiento continuado con salbutamol 23, 27, 29, 31, 33.
Con respecto a la fisiopatología, cualquier alteración
en la expresión de la PDE4 podría contribuir notablemente a modificar el
balance entre las vías endógenas pro y antinflamatorias. Habitualmente, los
activadores de la adenilato ciclasa como la adrenalina, PD2 y
prostaciclina actúan como agentes antinflamatorios endógenos. Teóricamente, un
incremento en la actividad de PDE4 podría conducir a una pérdida de
sensibilidad ante estos activadores endógenos, amplificando el proceso
inflamatorio asociado al asma y otras enfermedades alérgicas22, 23, 30, 31.
Inhibidores selectivos de las
isoenzimas de PDE.
En la tabla I se presentan algunos ejemplos de inhibidores selectivos. De todo lo comentado anteriormente se deduce que los inhibidores de la familia PDE4 podría ser potentes agentes antinflamatorios en el tratamiento del asma bronquial. En la tabla II se detallan las distintas acciones de inhibición de esta familia de isoenzimas PDE4 de la actividad proinflamatoria de múltiples células documentadas tanto “in vitro” como en experimentación animal. En contraste, los inhibidores de PDE4 poseen escasa actividad broncodilatadora “in vivo” si bien son capaces de actuar de forma sinérgica con los inhibidores de PDE3 previniendo el broncoespasmo desencadenado por histamina o LTD422, 28, 31.
Tabla II. Acciones de inhibición de los inhibidores de la PDE4 sobre células proinflamatorias y del sistema inmunológico.
|
Célula |
Familia PDE |
Efecto de inhibición |
|
Basófilos |
3 y 4 |
Histamina, Cys-LT |
|
Linfocitos B |
|
Síntesis de IgE |
|
Eosinófilos |
4 |
Expresión de CD11b O2 Quimiotáxis Degranulación |
|
Macrófagos |
3 y 4 |
TNFa |
Mastocitos
|
3 y 4 |
Histamina |
Monocitos
|
4 |
TNFa LTB4, Cys-LT |
|
Neutrófilos |
4 |
Adhesión LTB4, Lisozima MPO PAF |
|
Linfocitos T |
3, 4 y 7 |
Proliferación GM-CSF IL-2 IL-4 Il-5 IL-13 IFNg |
Los ensayos clínicos iniciales con la mayoría de los inhibidores de PDE4 como rolipram, fueron abandonados debido a la aparición de efectos secundarios importantes, fundamentalmente nauseas y vómitos.
Inhibidores
selectivos de PDE4 de segunda y tercera generación.
Parecía
posible que la aparición de efectos secundarios esté ligada a la inhibición de
un particular subtipo de PDE4. En concreto, la aparición de nauseas, vómitos y
la actividad psicotropa parecían ligadas al denominado locus de alta afinidad
para rolipram34. Siguiendo esta premisa se han desarrollado
los compuestos denominados de segunda generación con una menor afinidad para
este locus. Entre ellos se encuentran el CDP 840 y el SB207499
(Cilomilas/Ariflo GSK) el Rofumilast (Altana
Pharma) y su metabolito el RP 73401 (piclamilast).
En un
estudio doble ciego placebo, el CD840 demostró ser capaz de abolir la respuesta
tardía en la provocación bronquial con alergeno en un grupo de 15 asmático.
El SB207499
(Ariflo) se encuentra actualmente ya en fase III de investigación clínica35, 36. En un estudio de 6 semanas de duración doble
ciego frente a placebo mostró una tendencia a la mejoría de diversos parámetros
del funcionalismo pulmonar27. Este fármaco también ha demostrado ser
efectivo en el tratamiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica
(COPD). En un estudio de más de 2000 pacientes ha demostrado un buen perfil de
seguridad37.
Otro potente inhibidor de segunda generación también en desarrollo avanzado (fase III) es el Roflumilast (Altana Pharma)38. Su estructura química derivada de la benzamida, se presenta en la figura 1. El rofumilast es un inhibidor de PDE 4 altamente selectivo siendo incapaz de afectar la actividad de otras isoenzimas de PDE, incluyendo PDE1, PDE2, PDE3 y PDE5 incluso a concentraciones hasta 10.000 veces superiores. En diversos estudios “in vitro” ha demostrado poseer un importante potencial antinflamatorio e inmunomodulador inhibiendo la activación de neutrófilos, eosinófilos o la síntesis en monocitos de TNF-a